Alhabia, es un topónimo de origen árabe cuyo significado
es polémico según los historiadores tradicionales, puesto
que es traducida por "tienda de campaña o estanque de agua",
una referencia histórica la primera y de carácter natural
la segunda, por el pequeño lago que se formaba en la confluencia
de los dos ríos, Andarax y Nacimiento. Aunque se puede constatar
su evolución morfológica a lo largo de su historia, fue
llamada Hayva, Aljaiba, Aljabia, Aljabiati, hasta su denominación
actual en el año 1587. Alhabia está enclavada en una región
notable desde la misma prehistoria porque por allí estuvieron
los hombre primitivos que irradiaron las culturas más antiguas
de Europa y que, posteriormente, colonizaron el continente.
Muchos siglos más tarde, ya en la era actual, fueron también
fuente de radiación cultural para todo el actual mundo conocido.
El hombre de Orce (2 millones de a.d.C. a 800.000 a.d.C.)
Apenas a unos cien kilómetros de Alhabia se han descubierto
restos provenientes del primer europeo conocido,
el hombre de Orce, que data según los expertos de entre
1,1 y 1,7 millones de años. Vivía en medio de una gran vegetación
selvática con toda clase de animales, la mayoría hoy desaparecidos,
elefantes enanos, hipopótamos, tigre de dientes de sable,
hienas, etc. Es natural que el hombre de Orce también estuviera
habitando nuestra tierra y las colindantes ya que por entonces
había abundante agua y alimentos junto a los ríos Andarax
y Nacimiento. Se cree que, cuando el clima fue más benigno,
nuestro Homo se expandió hacia el norte de Europa en su
primera colonización del continente.
Cultura del Neolítico (4200 - 2500 a.d.C.)
Los indicios posteriores sobre hechos culturales del hombre
en la zona se dan muchos siglos después. Así es que a unos
ochenta kilómetros, por los elementos encontrados en la
Cueva de los Murciélagos se ha logrado reconocer que los
habitantes de esta época cultivaban pequeñas huertas, no
poseían armas de guerra y que su forma de organización social
era el matriarcado.
Cultura de los Millares (2400 - 2000 a.d.C.)
Mucho más cercana de Alhabia, solo a unos diez kilómetros
en el encuentro del rió Andarax (que se cree que en aquel
entonces era navegable) y la rambla de Tabernas, se desarrolló
el primer asentamiento urbano en el continente europeo.
Por su magnitud es considerado uno de los mayores y más
evolucionados de la época en el Mediterráneo, y naturalmente
comprendería la zona de la actual Alhabia. Este pueblo fue
quizá el primero en el manejo de los metales, en especial
el cobre y el bronce. Vivian en una especie de ciudadela
amurallada de la cual solo se conserva en estos momentos
el largo muro y foso que rodeaba el pueblo de cabañas de
mimbre y la necrópolis que alberga un centenar de tumbas
con 50 a 100 enterramientos cada una; las cámaras mortuorias
son de falsa bóveda y se comunican por pasadizos de losas
de piedra a las que se entra por un recinto en el que posiblemente
se realizaban los ritos funerarios. Entre los objetos encontrados
destacan las vasijas campaniformes, discos que representan
a la diosa madre y adornos de ámbar y azabache.
Cultura del Megalítico (2300 - 1700 a.d.C.)
Se cree que surgió de la combinación y mezcla entre los
pueblos que conocían los metales (los Millares), los habitantes
de cuevas y los ganaderos del valle bajo del Guadalquivir,
al Oeste de Andalucía. Construían tumbas con gigantescas
losas de piedra. Se extendieron por toda Europa, llevando
consigo los conocimientos en el trabajo con los metales,
cultivos y esencialmente su religión, dejando sus huellas
en los gigantescos monumentos funerarios de piedra, llegando
hasta Alemania, Hungría, Dinamarca, y las Islas Británicas
alrededor del 2000 a.d.C. Esta fue la tercera colonización
de Europa por los antiguos andaluces.
Cultura del Argar (1700 -1400 a.d.C.)
Con la aparición del bronce (combinación del estaño y
el cobre) en esta zona del sureste andaluz (incluyendo la
actual Alhabia), evolucionan sus pueblos que ya son de varios
centenares de habitantes, siguen fortificados y las casas
ya son de piedra con tejados planos cubiertos de arcilla
(muy parecidas a las actuales viviendas alpujarreñas).
Tartesos e Íberos (1400 - 500 a.d.C)
El reino tartésico se desarrolló en el Bajo Guadalquivir,
donde se cree que estaba la capital Tarsis, y su poder se
extendía hasta la actual Alicante. Su rey Argantonio es
el primer andaluz que es conocido por su nombre. De hecho
nuestra tierra estuvo transitada por comerciantes y guerreros
que seguramente utilizaron el valle de los ríos Andarax
y Nacimiento (en cuya confluencia está Alhabia) para trasladarse
dentro del reino y hacia la costa mediterránea del Este.
El pueblo tarteso fue tan famoso en su tiempo que hasta
aparece en el Antiguo Testamento. Los tartesos, al igual
que los íberos, poseían una elevada organización social,
económica, política, militar y religiosa, poseyendo ambos
pueblos lenguas escritas.
Cartago (500 - 206 a.d.C.)
Los cartagineses se introducen en Andalucía arrebatando
a los fenicios la ciudad de Gadir (Cádiz) y monopolizando
el comercio con Tartesos, cuyo estado es prácticamente aniquilado.
En el año 237 a.d.C., Amílcar conquista la totalidad del
Sur de la Península Ibérica, explotando minas de hierro
y plomo en La Alpujarra, por lo que aunque no hay constancias,
es seguro que debieron hacer algún asentamiento en Alhabia
o sus alrededores.
Roma (206 a.d.C. - 400 d.d.C.)
Con la ayuda de los íberos, los romanos expulsaron a los
cartagineses, derrotando posteriormente a los mismos íberos
que los habían ayudado. Así se establecieron en casi toda
la península. El caso de Alhabia solamente se conoce que
el Castillo del Pago de los Nietos en la confluencia del
Andarax y el Nacimiento fue construido por los árabes sobre
un asentamiento romano. Seguramente gran parte de la red
de túneles, canales y acequias que condujeron el agua en
la región tuvieron su origen también en esta época. Con
el advenimiento del Cristianismo, San Torcuato, centró su
labor evangelizadora en Guadix, y, según algunos historiadores
fue creada una capilla donde está la iglesia actualmente
en Alhabia, que fue destruida con la llegada de los árabes.
El Islam (711-1570 d.d.C.)
A partir del siglo XIII al crearse el reino de Granada,
Alhabia formará parte de la taha de Marchena (taha, unidad
administrativa en que los sultanes nazaríes dividieron todo
el territorio alpujarreño), junto con los pueblos colindantes,
sumando un total de diez lugares. Por entonces la producción
más importante de la región era la seda que se exportaba
a toda España y al Oriente. Aún hoy, está la presencia de
los morales, cuya hoja alimentaba al gusano de seda en zonas
como El Moreal.
Cristianismo y Contemporaneidad (1570 d.d.C....)
Concluida la rendición de Baza y las Capitulaciones de
Almería en 1489, comienza la historia moderna de Alhabia,
se instaura un nuevo poder político y religioso, con construcciones
de nuevo cuño que cambiarán la fisonomía de la antigua alquería
musulmana, dándole un perfil más castellano. La taha de
Marchena fue dada en recompensa a don Gutierre de Cárdenas
y Chacón en 1494, por la ayuda prestada a los Reyes Católicos
durante la Reconquista Alhabia inicia el siglo XVI formando
parte del señorío de los Cárdenas, posteriormente duques
de Maqueda. Este siglo se va a caracterizar por una inestabilidad
económica y demográfica como consecuencia de la rebelión
de los moriscos y su definitiva expulsión en 1570, situación
que se estabilizará en el siglo XVIII. El siglo XIX irrumpe
con el liberalismo, siendo lo más significativo para Alhabia
el nuevo régimen de independencia que se concedía a su municipio,
consecuentemente a la abolición del señorío de Maqueda y
Arcos en 1835.
Desde principios de ese siglo habrá un importante auge
económico y demográfico, reflejado en la arquitectura neoclásica
y ecléctica que se realiza en ese momento, como la iglesia
parroquial, dedicada a San Juan Bautista, aunque la patrona
es Nuestra Señora de la Visitación, de finales del siglo
XVIII y primer tercio del siglo XIX (1834), de clara influencia
neoclásica siguiendo un proyecto realizado en el taller
de Ventura Rodríguez.
De la segunda mitad de siglo tenemos el llamativo edificio
neoárabe llamado la Mezquita, más numerosos ejemplos arquitectónicos
que se pueden admirar haciendo un recorrido por el pueblo.
En el inicio del siglo XX aún se mantiene el crecimiento
demográfico y económico debido al cultivo de la uva de Ohanes,
que es interrumpido aproximadamente a mediados de ese siglo.
Cabe destacar como principal atractivo el simbólico monumento
dedicado a la Mujer del Farmacéutico Rural de España en
la persona de Carolina de Yebra y Rittwagen, obra de Santiago
de Santiago, ubicado en el jardín de la casa familiar, frente
a la farmacia (fundada en 1871), la cual es una de las de
mayor tradición y solera del Valle Medio del Andarax.
Información recopilada y redactada
por D. Luis Fernández Ortega - Argentina